
Llegaste a mi vida, cuando todo estaba en silencio...
cuando no habian palabras en mis labios,
ni letras en mis manos...
Llenaste mi vida de risa, gozo...
entonces fluyeron las palabras,
las letras surgieron y desde entonces
no dejo de escribir...
Cada verso, cada palabra,
tiene enredado tu nombre,
cada sentimiento fluye de mi corazón
esperando que de alguna manera
llegue al tuyo...
Libélula