martes, 20 de octubre de 2009


Cuando sedienta estoy
llegas a mí como agua
que refresca y vivifica.

En el hastío y el cansancio
con solo mirar tus ojos
se renuevan mis fuerzas
y puedo seguir.

Eres esa fuerza interna
que me ayuda a seguir
esa palabra suave
que calma la tempestad

Si no estas... no soy
es que eres esa brisa fresca
que acaricia... que calma.

Esa corriente que me lleva
me arrastra, me impulsa
a caminar sin mirar atrás.


Ven tómame de la mano
y volemos...

Libélula

4 comentarios:

..Historias cortas de.... dijo...

presioso

Sebastián Parancán dijo...

super lindo, felicitaciones!!! =)

Massy dijo...

Ojala vuelen a lo mas alto del cielo y acaricien el paraiso con las manos..

Un besote.....tu siempre con tus letras tan hermosas...bye!

Arkantis dijo...

Lo es todo...