viernes, 7 de diciembre de 2007

Larga espera...

La historia de un soldado español que encontró un perro en las calles del viejo San Juan, lo crió, se encariñaron y vivieron felices para siempre. Hasta que un buen día le toco luchar una batalla que no le pertenecía y parte hacia Cuba a pelear un una colonia española, dejando a “Güesipelao” (nombre del perro) en la isla. Se dice que a su partida, el perro se tiro al agua hasta llegar a los arrecifes que están frente al Castillo San Jeronimo, a esperar el regreso de su amo.
- Pero pasaron los días y las noches… luego las semanas y los años y el nunca regreso. Se dice que el perro aun espera la llegada de su amo, pero convertido en piedra por el pasar de los años...
Que dificil es esperar, pero cuando se espera con la esperanza de recibir la espera se hace más llevadera. Tengo que confesar que no soy muy buena esperando, pero en esta vida he tenido que aprender a estar quieta y esperar ya que exsiten cosas que no podemos cambiar, que son cuestion de tiempo. En este mundo de " fast foods" "fast track" y todo " fast, se hace muy dificil esperar, pero cuando me desespero recuerdo que el que espera con paciencia será recompensado...

"La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar." Thomas Chalmers



6 comentarios:

Currito dijo...

Yo también soy malísimo para esperar, pero tengo un truco. Lo convierto en un juego, como todo lo que tengo que hacer y no me gusta en esta vida. Lo que más me gusta es iniciar una cuenta mirando un punto fijo, y pensar "cuando llegue a 0 y vuelva la cabeza, ahí estará". Nunca está, pero yo lo sigo intentando, ¡no vaya a ser que un día me hubiera salido y me quede sin mi victoria moral por no intentarlo!
Un beso.

hiskka dijo...

...bueno la vida es una eterna espera, llega algo y luego esperas otra cosa y asi
Triste historia la del perrito.
Saludos

ElPoeta dijo...

Conozco esa bella leyenda y me pareció una historia hermosa... Estaría bien que la adornaras con una foto de esa roca con forma de perro que hay allí. Un beso, mi querida amiga,
V.

Max dijo...

conozco a un perro que estuvo durante
los tres últimos años de vida, sin separarse de la tumba de su amo.
Estas historias, me emocionan y entristecen.

Me encantó visitarte.

Besos para tí

Meiko dijo...

xjCreo que todos deberiamos practicar un poco mas la paciencia.
Pero no me parece bien quedarme totalmente estatica esperando algo, prefiero mantenerme ocupada mientras espero que llegue lo que quiero.

Besos

Mario M. Relaño dijo...

Me gustó mucho esta historia que no conocía...